GHRC and NISGUA hand over 2800 signatures demanding the release of Rubén Herrera

Español abajo

Since Friday, March 15, Rubén Herrera, member of the Departmental Assembly of Huehuetenango for the Defense of Natural Resources has been imprisoned in Huehuetenango, Guatemalaemala. He is charged with crimes including kidnapping and terrorism allegedly committed in relation to resistance to the Cambalam hydroelectric dam, operated by Spanish owned Hidro Santa Cruz. Citing irregularities in his case, over 2800 people from 52 countries have signed a petition to Guatemala’s Public Prosecutor’s Office and President Otto Pérez Molina calling for Herrera’s immediate release. On May 22, GHRC and NISGUA staff handed over the signatures to the Prosecutor’s Office.

Handing over 2800 signatures to the MP.

Handing over 2800 signatures to the MP.

During Herrera’s arraignment, the Public Prosecutor’s Office argued that the charges should be dropped as there is insufficient evidence linking Herrera to the crimes. Nonetheless, the judge denied Herrera’s bail and ruled that the case should move to pretrial proceedings. The case has since been moved from the court in Santa Eulalia, Huehuetenango, to a high-risk court in Guatemala City.

According to Herrera’s partner and human rights activist, Alba Cecilia Mérida , “The Supreme Court decision to transfer Rubén Herrera’s case to Guatemala City is positive because it is an opportunity for the case to be heard in a specialized court. The resolution gives us confidence that the false accusations presented by Hidro Santa Cruz against Rubén Herrera will be disproved, and that there will be a greater possibility of due process in the application of justice.”

The arrest and imprisonment of Rubén Herrera is the most recent example of the systematic criminalization and persecution of local leaders and human rights activists defending communities’ right to self-determination. “Instead of listening to the legitimate demands of the people, the government and the companies have implemented a strategy to discredit and delegitimize peaceful community struggles in defense of life and territory,” said Francisco Rocael Mateo of the  Departmental Assembly of Huehuetenango. “This criminalization is a strategy to demobilize community resistance.” 

In May 2012, President Pérez Molina declared a state of siege in Santa Cruz de Barillas to quell protests in response to the fatal shooting of anti-dam activists. Dozens of community members were arrested then and charged for the same crimes Herrera is accused of now. All of the men were released due to a lack of evidence, and Guatemala’s Human Rights Ombudsman called for an investigation of rights violations related to their arrest and imprisonment for up to eight months. The UN High Commission for Human Rights in Guatemala stated that there has been an overuse of criminal prosecution for crimes like terrorism against indigenous and peasant communities.

The recent conviction of former Guatemalan head of state for genocide highlights the government’s historic violation of the basic rights of indigenous and rural people in Guatemala. Unfortunately, today’s repression of peaceful and legitimate social movements in defense of territory is using distinct, yet disturbingly familiar strategies targeting Guatemala’s indigenous peoples. Sergio Vives, legal counsel for Herrera added, “There is a pattern of individualizing and criminally prosecuting civil society leaders opposing the implementation of hydroelectric and mining projects in different regions of the country at the request of companies, and using the resources of the state.”

Herrera’s next hearing is scheduled for May 30th

GHRC y NISGUA entregan 2800 firmas demandando la liberación de Rubén Herrera.

Desde el viernes, 15 de marzo, Rubén Herrera, miembro de la Asamblea de  Pueblos de Huehuetenango por la Defensa del Territorio, ha estado encarcelado en Huehuetenango, Guatemala. Se le acusa de delitos tales como secuestro, terrorismo, supuestamente cometido en relación a la resistencia a la represa hidroeléctrica Cambalam, operada por la empresa española Hidro Santa Cruz. Citando irregularidades en su caso, más de 2,800 personas de 52 países firmaron una petición a la Oficina del Ministerio Público de Guatemala y al Presidente Otto Pérez Molina pidiendo la liberación inmediata de Herrera. El 22 de mayo personal de GHRC y NISGUA entregaron las firmas al Ministerio Público.

Durante la primera audiencia de Herrera, el Ministerio Público argumentó que los cargos deben ser desestimados por falta de merito, porque no hay pruebas suficientes vinculando Herrera con los crímenes. No obstante, el juez denegó la libertad bajo fianza de Herrera y lo ligó a proceso. El caso ya ha sido trasladado de la corte de Santa Eulalia, Huehuetenango, al Tribunal A de Mayor  Riesgo en la Ciudad de Guatemala.

Cecilia Mérida en frente del MP.

Cecilia Mérida en frente del MP.

Según la compañera de Herrera, activista de derechos humanos, Alba Cecilia Mérida “La decisión de  la Corte Suprema de Justicia de trasladar el caso de Rubén Herrera a la ciudad capital, es una resolución favorable porque representa una oportunidad de que el caso sea juzgado por una corte especializada en lo cual da confianza de que podrá ser desmentida la falsedad de las acusaciones formuladas en contra de Rubén Herrera por parte de la empresa Hidro Santa Cruz.  Significa que Rubén Herrera tiene mayor posibilidad de un debido proceso en términos de la aplicación de justicia.

La detención y el encarcelamiento de Rubén Herrera es el más reciente ejemplo de la criminalización sistemática y de la persecución de líderes comunitarios y activistas de derechos humanos que defienden el derecho de las comunidades a la libre determinación.  “El gobierno y las empresas, en lugar de escuchar las demandas legitimas de los pueblos, han implementado una estrategia para descalificar y deslegitimar las luchas pacificas de los pueblos en defensa de la vida y el territorio”, declaró Francisco Rocael Mateo de la Asamblea Departamental de Huehuetenango. “Las luchas sociales obedece a una estrategia para desmovilizar la resistencia comunitaria”.

En mayo de 2012, el presidente Pérez Molina, declaró un estado de sitio en Santa Cruz de Barillas para sofocar protestas en respuesta al asesinato de un activista contra la represa. Docenas de miembros de la comunidad fueron arrestados y acusados de los mismos delitos de los que ahora se le acusa a Herrera.

Todos los hombres fueron liberados por falta de pruebas contra ellos, y la Procuraduría de Derechos Humanos de Guatemala pidió una investigación sobre violaciones de sus derechos relacionados con su detención por ocho meses. La Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Guatemala señala que se ha hecho una utilización desproporcionada de figuras penales como terrorismo contra de las protestas de comunidades indígenas y campesinas.

La reciente condena del ex jefe del Estado guatemalteco por genocidio destaca la violación histórica por el gobierno a los derechos fundamentales de las poblaciones indígenas y rurales de Guatemala. Desafortunadamente, las estrategias de represión de hoy en contra de los movimientos sociales pacíficos y legítimos en defensa del territorio son muy similares. Sergio Vives, abogado de Herrera señaló: “Efectivamente, hay un patrón de individualización, selección y persecución penal de líderes de la sociedad civil que se oponen a la implementación de proyectos hidroeléctricos y de minería en diferentes regiones del país por parte de las empresas, y haciendo uso de los recursos del Estado.

La próxima audiencia de Herrera está programada para el 30 de mayo.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s