Guatemala Closes Spaces of Action for Civil Society and Indigenous Peoples

This press release by the Guatemalan Human Rights Convergence argues that the Pérez Molina administration has responded to human rights demands with violence, censorship and prohibition of freedom of speech. The Convergence highlights the wave of repression against both indigenous and mestizo communities in northern Huehuetenango — in particular, those living in Barillas, Santa Eulalia, and San Mateo Ixtatan and resisting large-scale development projects — and looks at cases of criminalization of community leaders.


EL ESTADO DE GUATEMALA CIERRA ESPACIOS A LA SOCIEDAD CIVIL Y A LOS PUEBLOS INDÍGENAS

La firma de los Acuerdos de Paz supuso un compromiso y una ruta para la construcción de una sociedad democrática. Sin embargo, ante el aumento importante de personas que exigen y defienden derechos; la respuesta del Gobierno es cada vez más violenta en contra de grupos sociales y pueblos indígenas que le piden a este  que cumpla con su obligación de garantizar el libre ejercicio de todos sus derechos. Esto se da, además, en temas de derecho de la niñez y la juventud, derechos de las mujeres, derecho de salud, educación y vivienda, derecho a un salario digno, inversión económica, auditoría social; así como en demanda de seguridad, justicia y equidad.

La violencia y el cierre de espacios es la respuesta del gobierno de Otto Pérez Molina, para proteger intereses personales y empresariales.  La censura, los asesinatos y atentados en contra de periodistas y comunicadores sociales son una muestra. Asimismo las comunidades indígenas que ejercen su derecho constitucional a la petición y a la consulta reciben como respuesta actitudes racistas y represoras por parte del funcionariado público y de quienes trabajan para las empresas que se quieren instalar en sus territorios. Continue reading